Octubre nos trae siempre un cambio de temperatura y de luz que modifica nuestro estado anímico y nuestros niveles de energía. Es un mes que marca la auténtica entrada en el otoño: una estación de carácter introspectivo y sensorial que hay que aprender a gestionar para mantener nuestro equilibrio energético.
Octubre nos trae siempre un cambio de temperatura y de luz que modifica nuestro estado anímico y nuestros niveles de energía. Es un mes que marca la auténtica entrada en el otoño: una estación de carácter introspectivo y sensorial que hay que aprender a gestionar para mantener nuestro equilibrio energético.